Por qué el 90% de los asesinatos en el mundo los cometen hombres y cómo esto nos puede ayudar a erradicar la violencia.

Estamos descuidando como sociedad, la tarea más importante, la que nos hace personas, la que nos distingue de la bestialidad…

 

Imagine usted que un día despertara y al salir de su casa como todas las mañanas se encontrara un mundo en donde todas las personas que necesitan cuidado, estuvieran abandonadas… Hordas de niños y niñas por las calles, sin estar en una escuela, atravesando avenidas sin fijarse, exponiéndose a todos los riesgos que se le ocurran.

 

Imagine a pacientes que están en los hospitales, orfanatorios, asilos, etc, deambulando por ahí, con sueros mal puestos, pañales para adulto sin cambiar, camillas abandonadas con personas que no pueden ni siquiera alcanzarse un vaso de agua.

Imagine un mundo en el que de pronto, quien le cuida a usted, a sus hijxs, a sus viejos, a sus enfermos, renunciara. ¿Qué diríamos? ¿Qué pensaría usted? ¿Qué haría?

Bueno, ¿ya lo imaginó? Ahora quítese esa imagen apocalíptica de la cabeza, porque no nos vamos a mal viajar y sígame con esta reflexión.

Estamos descuidando como sociedad, la tarea más importante, la que nos hace personas, la que nos distingue de la bestialidad. Estamos dejando de lado el cuidado de las personas.

Y no me refiero a hospitales, asilos, orfanatos o kindergadenes, no! Al contrario. Justo en esos lugares nos encontramos hordas de cuidadoras haciendo milagros con dos pesos, horarios exhaustivos y condiciones deplorables. Me refiero a nuestra lógica de vida cotidiana.

Ahora, usted me dirá: en este sistema neoliberal en el que trabajamos 80 horas a la semana, ¿a qué méndiga hora vamos a cuidar a nadie?

Yo le contesto: ¿Por qué el cuidado no se reconoce y se valora como lo que es: la actividad que nos hace humanos, la que nos podría salvar de tanta violencia y de un desastre ecológico de proporciones monumentales? ¿No me cree? Sígame con esta reflexión.

¿Qué aprendemos al cuidar a alguien? Empatía, misericordia, aprecio por la vida, respeto, amor puesto en práctica. En síntesis, aprendemos a preservar la vida.

Ojo, no estoy hablando de defender la vida de los niñxs de no sé dónde firmando una petición en el face, estoy hablando de la disciplina cotidiana de cuidar todos los días a alguien, hasta los días que no queremos, los que tenemos flojera o los que esa persona nos revienta el hígado.

Bueno, pues al cuidar, aprendemos empatía y desarrollamos la capacidad de preservación de la vida.

¿Sabía usted que de 116 asesinatos en masa en Estados Unidos desde 1982 a la fecha, solo 4 han sido perpetrados por mujeres? Es decir, el 3.45%. ¿Sabía usted que el 90% de los asesinatos en el mundo los cometen hombres?

¿Por qué las mujeres matamos menos? ¿Porque diosito nos hizo lindas?… o porque nuestra práctica cultural es menos asesina. ¿Qué hay en nuestra practica cultural que sería bueno socializar?

¿No será que las mujeres matamos menos porque cuidamos más?

que los hombres cuiden más para que maten menos

Ahora, si el cuidar nos enseña a no matar ¿Cuál cree que sería la estrategia más adecuada para bajarle a la violencia y por lo tanto a la inseguridad en nuestro país? ¿No sería algo alrededor de que los hombres cuiden más?

Algo alrededor de que socialicemos el cuidado de las personas y entonces a las criaturas no los cuide sólo una mujer sino un conjunto de adultos que reciban un pago justo por eso; que los hospitales, el lugar de cuidado por definición, tengan el mayor y mejor administrado presupuesto; que la salud privada no sea tan desalmadamente cara; que la salud pública cada vez sea más pública y mejor; que cada vez que veamos a nuestros hijos varones jugar a la casita, la comidita y a las muñecas, lo celebremos porque están aprendiendo a cuidar, no a dar balazos… en fin, me entiende usted.

Cada vez que un niño, un joven, decide tomar un arma para hacer una matanza en su escuela, se nos apachurra el corazón sin duda, pero inmediatamente después nos preguntamos ¿y mis hijos? ¿Y los compañeritos de mis hijos? ¿Cómo saber? ¿Cómo prever?

Recuerde usted estas cifras: el 90% de los asesinatos en el mundo los cometen hombres.

El 96% de los asesinatos en masa los cometen hombres… ¿de veras, de veras, no queremos cuestionar la masculinidad?

¿Por qué cuestan más unos tenis que la quincena de una enfermera? ¿Por qué una mujer que cuida hijos toda la vida, no tiene un centavo a la hora que se divorcia? ¿Por qué cuesta más un teléfono que un año de guardería? ¿Por qué llenamos nuestras universidades con clases de cómo vender en 5 mil pesos unos tenis que cuestan 5 y no las llenamos de clases de cómo cuidar a las otras personas?

El cuidado de las personas nos hace mejores personas. No necesariamente se trata de que las mujeres cuidemos menos, pero qué le pasaría al mundo si los hombres cuidaran más.

Llámenme loca pero ¿no sería ésta una verdadera estrategia de paz?

 

Escrito por Ana Francis Mor, actriz, cabaretera, escritora, directora y activista mexicana, integrante-fundadora de la compañía de teatro cabaret “Las Reinas Chulas”.

 

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