Pilar Boliver y Ana Karina Guevara ofrecieron nueva temporada de KAHLO, VIVA LA VIDA

La temporada se llevó a cabo en el Foro Bellescene de la Colonia Narvarte en CDMX.

“Frida le enseñó a mi mamá a ponerse los rebozos para cargar a los chamacos”, enfatiza Pilar, la célebre directora, actriz y productora, quien además nació en Coyoacán y es hija de un pintor asistente de los murales de Diego Rivera.

Ahora Pilar ofreció su versión de este clásico monólogo, dirigiendo a Ana Karina (actriz por cierto oriunda de tierras cachanillas, tierras “broncas” por naturaleza…) en esta puesta en escena que, según ella misma lo afirma, “no es lo que esperan”

 

 2 de Mayo de 2019, CIUDAD DE MÉXICO.- Desde el pasado Sábado 16 de Febrero y hasta el Sábado 27 de Abril, en el íntimo Foro Bellescene de la Colonia Narvarte, pudo verse en temporada Kahlo, viva la vida, monólogo clásico de  Humberto Robles que rescata la personalidad de Frida.

 

 

Aquí les dejamos con esta entrevista, realizada por Ro Tierno, y publicada en Cartelerateatral, donde se refleja el profundo trabajo de Pilar Boliver y Ana Karina Guevara para llevar a escena este singular montaje…

 

Mientras tomamos un café en el Foro Bellescene, un nuevo espacio muy cálido e independiente ubicado en la Colonia Narvarte, Ana Karina Guevara recuerda una anécdota que había contado Carlos Fuentes: en el gran Palacio de Bellas Artes, la orquesta estaba por comenzar, pero todo se detuvo por un instante y la gente alborotada volteó a uno de los palcos principales: había entrado Frida Kahlo, esa mujer de mirada profunda y misteriosa, con rostro duro y fortalecido, con una presencia magnífica y electrificante.

“Yo creo que lo que más resalta en este montaje es su personalidad, una mujer que amaba la vida, dolida, tanto físicamente como emocionalmente, pero que amaba profundamente. Apela también al mundo histórico que le toca vivir, al momento, su personalidad desenfadada, cabrona… Frida Kahlo no era simpática… justo esa personalidad, esa cultura, ese humor negro, todo eso era la que la hacía resplandecer”, expresó la directora de esta puesta, Pilar Boliver.

Kahlo, Viva la Vida, es un texto del dramaturgo mexicano Humberto Robles (Ciudad de México, 1965), escrito a finales de los años 90 y que se ha puesto en nada menos que 23 países y traducido a varios idiomas.

Se trata de un monólogo “de batalla” –según lo calificó Boliver– para aquellos actores, actrices, directores/as amantes de la vida de la pintora [y aquí yo agregaría: también para quienes aman a la vida, y a vivirla en México, al igual que Frida. Seguramente por ello, en este país se ha montado incontables veces y ha sido interpretado por varias actrices de distinta trayectoria. NOTA DE LA EDITORA]

Pilar, ¿Cómo abordaste este texto?

Frida es una imagen que se ha tomado como estandarte, tanto para feministas como para la cultura popular mexicana, es un ícono, lo cual está increíble, no estoy en contra de ello, pero ahora retomamos el texto y mi biblia es este texto, soy muy respetuosa de los autores, y la pregunta era ¿de dónde la agarramos?

Ya la han hecho incluso en ópera, Jesusa Rodríguez por acá; pero creo que la manera de agarrarla fue con muchísima honestidad y desmarcarla de los folcklorismos exacerbados.

Yo nací en Coyoacán, mi papá era pintor muralista mexicano, Frida le enseñó a mi mamá a ponerse los rebozos para cargar a los chamacos; entonces lo que yo hice fue buscar en mis recuerdos, en las sensaciones… me fui a las sensaciones de mi infancia en Coyoacán, de mi padre siendo pintor adjunto asistente de los murales de Diego Rivera, eso buscaba todas las noches, para traerla a Frida. No quiere decir que no sea Frida, es Frida, es su dolor y amor por Diego, son sus operaciones, su pintura, todo, pero vista desde esta zona mucho más real, más humana.

¿Hay algo que no esté en el texto? Por ejemplo la cuestión de género…

PILAR: La perspectiva de género está incluida en el texto, lo dice su personaje con su estructura y demás. A nivel texto tuvimos obviamente una junta con el autor para preguntarle si podíamos agregar un poema, algo que Ana Karina y yo habíamos descubierto muy interesante en los cuadernos de Frida, y nos dio autorización para manejar algunas cositas.

ANA KARINA: Sobre todo rescatamos poemas, que a lo mejor nada más quien es estudioso de Frida podría conocerlos, pero que venían muy al caso en ciertos momentos… poemas hacia otra mujer, juegos de palabras… rescatamos eso y lo llevamos a momentos que para mí resultan escénicamente sublimes.

Ana Karina ¿cómo te sientes con este personaje y con cómo lo han construido?

ANA KARINA: En lo personal, desde niña Frida Kahlo es un personaje que me ha inquietado y atraído, y es un sueño traerlo en este momento de mi vida. En estas aproximaciones que he tenido a su vida, cada vez le encuentro más lados, me enriquece y qué mejor que con esta cómplice que es Pilar Boliver, que yo la admiro y somos amigas desde hace muchos años.

Con toda esta trayectoria que Pilar tiene como directora, como actriz, me siento con mucho soporte, muy contenida, porque siempre hacer un unipersonal para cualquier actriz es un reto, hay que tener calle, colmillo, como tiene Pilar. Lo que hemos tratado de hacer en este montaje es desenmascarar este folcklorismo en torno a su figura, quitándole todo este mercantilismo exacerbado.

PILAR: Fue re-vivir los desvelos para lograr juntar los elementos en uno… por ejemplo, ella sufrió mucho, muchas operaciones, la cama… cómo traer eso a escena, cómo lo conceptualizo, cómo lo bajo a la realidad, que me funcione escénicamente y que sea atractivo para el público, entonces ¿qué conceptualizas? pues los colores, si conoces Coyoacán ya sabes qué significan los colores… entonces las imágenes que vemos son las que crea la actriz, Ana, que es un máster del tono medio a los tonos profundos, impresionante, en un segundo logra bajar de la risa al dolor más profundo, entonces jugamos mucho con eso.

¿Qué elementos hacen diferente este montaje a todo lo que se ha hecho de Frida?

ANA KARINA: Una habla de Frida y piensa en silla de ruedas, pinceles, caballetes, muletas, pero nada de eso existe en este montaje, eso es lo interesante… ya van a ver, no es lo que esperan… Para mí es muy importante que las cosas se vayan decantando…

A veces yo me desespero y quiero que las cosas resulten, pero no, todo lleva su tiempo, y esto llevó su tiempo, acumulando, asimilando cada detalle, movimiento, desde lo físico, de lo entrañable que es esta mujer… independientemente de que haya gente que la idolatre, a mí me inspiró una gran admiración, esto que ha vivido ella, tan aprisionada por su incapacidad física y sin embargo se permitió muchas cosas… eso a mí me inspira muchísimo, y contenida por Pilar mucho mejor. Me apasiona poder ir de un estado emocional a otro.

PILAR: En este espectáculo de Humberto Robles, vemos a Frida tanto en la ternura más grande y en la invalidez, como en el empoderamiento más fuerte, cantando borrachita de tequila a todo lo que da. Hacemos todo el tiempo este tipo de reflexiones, con lo pictórico, pero a partir de la personalidad de Frida, que es lo más difícil.

A nivel visual es una caja de sorpresas, salen cosas desde donde nadie se puede imaginar que pueden salir, nos vamos al humor, a la tragedia absoluta, es brinco, brinco, no hay manera de que la gente se baje de la montaña rusa… Es muy entrañable porque tratamos de mostrar una Frida auténtica.

 

( * Edición a la entrevista original de Ro Tierno, publicada en Carteleradeteatro.mx )

 

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