Ovacionan en CDMX dos obras de teatristas bajacalifornianos

Una es “NADA”, de la tijuanense Bárbara Perrín Rivemar, y la otra “DANTE GASPAR, UN HOMBRE EN AGUAS PELIGROSAS”, del ensenadense Goyo Carrillo.

Ambas se encuentran en temporada en el Centro Cultural del Bosque.

 

DESDE MI BUTACA
Por Alma Delia Martínez Cobián

 

DANTE GASPAR, EN EL TEATRO ORIENTACIÓN

Considerado uno de los actores jóvenes más destacados de Baja California, gracias a sus actuaciones en dos obras dirigidas por Daniel Serrano, El carbón en la boca de Porcia, además de Memorama, de Mario Cantú, que contó con reconocidas presentaciones en la Muestra Nacional de Teatro, y la Muestra de Artes Escénicas de la Ciudad de México, el ensenadense Goyo Carrillo escribió Dante Gaspar como beneficiario del PECDA (Programa de Estímulo a la Creación y el Desarrollo Artístico) en Baja California, en el ciclo 2015-2016.

“Al principio era como una novela larguísima, que tuvimos que ir poco a poco recortando”, comenta Michelle Guerra, la también ensenadense que dirige esta obra.

“La idea inicial era mostrar la historia de un hombre que frente a lo aburrido de su existencia, decide inventarse otra vida; pero luego terminó en ese final inesperado, que es el que le da sentido a toda la trama”, explica.

Y realmente es ese final el que “hace click” a un montaje que resulta “redondo” y que sorprende, motivando la ovación de pie en buena parte del público.

Es ese final el que transforma en trágico lo que durante la casi hora y media que dura la obra fue una comedia con la refrescante candidez e inocencia que recuerda éxitos cinematográficos de comediantes como Tin Tan.

Refrescante como el agua que se utiliza en el montaje no únicamente para lograr esas bellas escenas ampliamente fotografiadas, sino como metáfora del inevitable destino del protagonista.

 

Y así como el agua, otros dos elementos logran “redondear” la atmósfera: la iluminación, un excelente trabajo de diseño del tijuanense Lupillo Arreola, y la musicalización y efectos sonoros en vivo, ejecutados por Miguel Angel Cuevas.

A pesar de todo, “la obra ha sido vista y reconocida más bien fuera de Baja California; en Ensenada se ha presentado muy poco, y en Tijuana sólo hemos dado dos funciones”, aclara Michelle, aunque el fenómeno es de sobra conocido, junto con el lamentable hecho de que en el estado sigue siendo prácticamente imposible llevar a cabo temporadas de teatro.

Lamentable no sólo para los artistas, quienes crean sus obras teniendo como objetivo final a los espectadores, sino para la creación artística misma, que no puede cumplir con su ciclo normal creador-espectador-creador.

Haciendo a un lado esto, “Dante Gaspar, un hombre en aguas peligrosas” navegó en las dulces aguas de la ovación del público que acudió a la función de estreno de la temporada en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, el Jueves 5 de Julio, y continuará hasta el Domingo 5 de Agosto, con funciones los Jueves y Viernes a las 8:00 pm (suspendiendo el Viernes 27 de Julio y el Jueves 2 de Agosto, y ofreciendo función a las 6:00 pm el Viernes 3), los Sábados a las 7:00 (exceptuando el Sábado 4 de Agosto, a las 8:00 pm) y los Domingos a las 6:00 pm.

NADA, EN EL TEATRO EL GRANERO

“Súper chingona”. “Me fascinó”. “Voy a traer a todos mis compas a verla”…

Estos fueron algunos de los comentarios que pude escuchar mientras abandonaba la sala del Teatro El Granero, al finalizar la función.

Parecía que nadie quería irse.

De hecho, es la primera vez que me toca ver cómo la gente se quedó en sus asientos, después de la prolongada ovación, incluso de pie, que se le brindó a los artistas.

Y no era para menos.

Casi dos horas de vernos reflejados en el escenario, de observar desnuda nuestra cotidianidad, de escuchar nuestro propio cuestionamiento existencial en la boca de unos niños que están a punto de dejar de serlo y entonces el mundo se les viene encima cuando les plantean que “nada en la vida importa realmente”.

Ahí surge el conflicto. Ahí cambia todo. Se transforma.

Paulatinamente la inocencia va dando paso a una perversidad que nace no de la malicia sino del miedo. Miedo de que efectivamente nada tenga significado. Miedo incómodo, insoportable. Tanto, que la única escapatoria es disfrazarlo, minimizarlo, marearlo, esconderlo. Todo antes que enfrentarlo. Incluso asesinar. Asesinar en nombre de la paz mental. Absurdo.

Teatro del absurdo existencial. Pero también teatro de búsqueda. De la búsqueda de sentido en un mundo que pareciera no tenerlo.

Y cada quien buscando una manera. Su manera. Y a su manera.

“Con el significado no se juega”, es la conclusión final de esta historia, una extraordinaria adaptación de la tijuanense Bárbara Perrín Rivemar a la novela homónima de la escritora danesa Janne Teller, quien en el 2011 recibió un premio Michael L. Printz, otorgado en Estados Unidos a lo mejor de la literatura para jóvenes, aunque tras su primera edición –en Dinamarca en el 2000– el libro fue censurado, detestado e incluso prohibido, ahora es todo un bestseller internacional que sigue siendo recomendado como lectura obligada para el análisis social en todo el mundo.

Es lógico.

Teller se dedicó durante años a la resolución de conflictos internacionales y problemas humanitarios en las Naciones Unidas y la Unión Europea, principalmente en países africanos, para finalmente dedicarse de tiempo completo a poner su experiencia, sensibilidad, talento e inteligencia al servicio de la crítica social constructiva, propositiva, a través de la literatura.

Razonablemente incómoda, controversial, inquietante, la novela “Nada” de Teller, al igual que la obra teatral de Bárbara Perrín, bajo la brillante dirección de Mariana Giménez y con las espléndidas actuaciones de todo el elenco, no sólo conmueve sino que mueve a la reflexión, al razonamiento y, finalmente, a la comprensión de nuestro comportamiento humano.

No en balde la literatura de Teller recibió un premio Rassow en el 2014, otorgado en Dinamarca al trabajo literario en favor de la paz y el entendimiento humano.

Igual como no en balde la temporada de funciones de “Nada” de Bárbara Perrín Rivemar bajo la dirección de Mariana Giménez, se ha visto premiada por la ovación y el reconocimiento del público.

Pero la temporada es breve.

Culminará el último Domingo de este mes de Julio, en el Teatro el Granero del Centro Cultural del Bosque, con funciones los Jueves y Viernes a las 8:00 pm, los Sábados a las 7:00 pm, y los Domingos a las 6:00 pm.

Así que prográmense y compren sus boletos con tiempo, en taquilla o a través de Ticketmaster. Recuerden que en el CCB los Jueves las funciones cuestan únicamente $30 pesos, o $45 todas las funciones, con Credencial Gente de Teatro, o llegando Al Teatro en Bici. (Para mayores informes sobre estos y otros descuentos, pueden llamar al Teléfono del CCB 1000 5666 extensión 4420).

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